Casa de la Presencia de Dios

Queridos lectores de esta página en el mundo de la web o la internet y que nos hacen el favor de seguirnos a través de sus computadoras y dispositivos móviles, quiero agradecerles infinitamente el hecho de que nos distingan con su aceptación, además de que nos dejen sus amables comentarios, e incluso sus críticas que nos ayudaran durante el presente año a mejorar, no solo en la parte técnica, sino en cuanto a los contenidos de los artículos, les deseo lo mejor, y que el año que recién inicia venga cargado de bendiciones y que Dios haga Su perfecta voluntad en nuestras vidas, trayendo así crecimiento espiritual que hará que seamos estirados y retados a crecer en nuestra vida espiritual.

A continuación quiero citar una porción de la escritura y que se encuentra en el (Salmo 65:11-13), y dice “Tú coronas el año con tus bienes, Y tus nubes destilan grosura”.

“Destilan sobre los pastizales del desierto, Y los collados se ciñen de alegría”.

“Se visten de manadas los llanos, Y los valles se cubren de grano; Dan voces de júbilo, y aun cantan”.

 

Que hermosa es la palabra de Dios que genera en nosotros fe, y esperanza y sobre todo la confianza en un Dios que no sabe fallar. Pero existe implícito en todo esto un requisito, que toda palabra que salió de la boca de nuestro Dios se tiene, no solo que creer, sino se tiene que orar.

La oración y la intercesión es la clave para que Dios se mueva a nuestro favor.

 

El Señor nuestro Dios, no tiene visión corta, ni está limitado por el tiempo y el espacio y el rey David lo sabía muy bien, Dios siempre le añadió mucho más de lo que él esperaba e incluso quería, él Señor siempre nos sorprenderá, no importa que no sea lo que habíamos esperado, Él siempre nos sorprenderá dándonos no solo aquello que pedimos, sino que incluso nos añadirá lo que no pedimos.

La intercesión y la intercesión profética, removerá todo aquello que esté impidiendo que lo que estas orando, y estés queriendo recibir no tenga estorbo.

La intercesión profética es un tipo de oración que tiene el poder de deshacer todo aquello que el enemigo de nuestras almas use para bloquear nuestra herencia, el derecho de recibir como hijos de Dios.

Rinde tu carácter, quita de ti todo enojo o falta de perdón, quita de delante de ti todo tipo de ídolo que esté impidiendo las respuestas de Dios para tu vida, santifícate y lávate en su preciosa sangre, para que puedas entrar delante de Él y orar con poder ciñéndote la armadura de Dios, descrita en el libro de los Efesios cap. 6.

Este año tenemos que ir a otro nivel en nuestra oración. Tenemos que ir al nivel del intercesor, tenemos que ser una fuerza poderosa que destruya las asechanzas del enemigo en derredor de ti, de tu familia, de tu comunidad, tu ciudad, estado y nación.

Amado lector, éste año el Señor traiga una mayor revelación a tu vida, te abra los cielos a una mayor escucha de Su voz y de te amor sobrenatural para orar e interceder por todos aquellos que aún no le conocen y están en riesgo de perderse ya que los días son malos.

Te animo a no desmayar.

Lupita Prado

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