Una de las consecuencias más desastrosas para México, nuestra ya de por sí muy lastimada nación, no solo por los terremotos del mes de septiembre, sino por lo que acarrea de dolor el continuo baño de sangre, producto del crimen organizado, el secuestro, el robo y el saqueo de nuestros recursos naturales, los feminicidios y demás tragedias, sin duda tienen que ver por el actuar de nosotros como mexicanos.

El rendir culto a la muerte, fue sin lugar a dudas por años, algo que trajo eso precisamente, muerte, pero solo se celebraba en Michoacán y en Mixquic en el Estado de México, Xochimilco y en algunos otros lugares de la Ciudad de México.

Hace algunos años que se comenzó a propagar a celebrar con mayor auge el, el culto a la muerte, llamándola santa muerte o la niña blanca, levantándose cientos de altares tanto en negocios como entre vendedores de tianguis y grupos delincuenciales, trayendo como consecuencia un incremento en asesinatos, y todo tipo de crímenes, amparados en esta figura demoniaca a la cual se le traen desde cosas de oro hasta alimentos y danzas para mantenerla contenta.

Cuanta gente pacta su vida delante de los demonios que se oculta detrás de este rito o culto a la muerte, maldiciendo sus vidas y pactándolas y encadenándolas a estos demonios.

Iglesia, no seas permisiva viendo estas cosas como divertidas e inocentes, ¡no lo son!, en Michoacán se le rinde culto no solo a la muerte, sino a los muertos y lo que hemos vivido por siglos es eso, el pago a nuestro extravío, un baño de sangre que no cesa.

Cuando en la CDMX, se filmó la película de el agente 007, se incluyo algo que a ojos de muchos, e incluso se les vendió la idea de que era un aporte cultural de México para el mundo.

Amada iglesia, sabemos que el resultado ha sido desastroso, y como resultado de esto, de enaltecer a la muerte y generalizarse el culto a la misma, ahora con desfiles nacionales en la CDMX, vemos con tristeza que los homicidios, así como los secuestros y robos con violencia se han incrementado, además de violaciones y feminicidios.

¿A que nos debe de llevar a reflexionar esta situación? ¿Que estamos haciendo mal como sociedad? pero sobre todo ¿qué estamos haciendo mal como iglesia?, si mis amados, como iglesia estamos muy mal, llamándole bueno a lo malo, en vez de reprender las obras de las tinieblas nos hemos acomodado y ajustado viendo estas prácticas paganas y demoniacas como algo meramente cultural y eso no esta bien a los ojos del Padre.

Iglesia tenemos que vivir como hijos de Luz, y no participando en las obras de las tinieblas por muy inocentes que estas parezcan.

Yo te invito a que leas la palabra de Dios, ya que es como dice el (salmo 19:1) Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. No seamos duros, e incircuncisos de corazón hermanos.

También dice la palabra de Dios que su pueblo perece porque le falta conocimiento. Debemos clamar, interceder y seguir pidiendo perdón a Dios por este pecado que aún la iglesia ha consentido y por esta causa nos han sobrevenido toda clase de calamidades.

Atte. Ma. Guadalupe Prado C

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